La relación entre cultura digital y salud mental continuará evolucionando a medida que emergen nuevas tecnologías y plataformas. La inteligencia artificial generativa, la realidad virtual, el metaverso y otras innovaciones presentarán desafíos inéditos que requerirán adaptación constante de nuestras estrategias terapéuticas y educativas. Más que buscar soluciones definitivas, necesitamos cultivar una actitud de aprendizaje continuo, flexibilidad y apertura al cambio.